La Pluma del Conocimiento

 
 

 

Ella, la del valiente corazón

La Vida de Eve Blanche Nicklin (1895-1985)

Boris Handal (*)


 

SUMARIO:  I. La Familia Nicklin. II.La Diaconesa de la Avenida Croton. III. Sudamérica. IV. Una Gran Victoria.

I

La Familia Nicklin

 

            Nuestra historia comienza en una familia inglesa, profundamente metodista.  La cabeza de aquel hogar era un ministro de la secta, aquellos que andaban por los campos montados en caballos con alforjas, típico de la mitad de la centuria pasada en Inglaterra.

            Del matrimonio del Pastor Nicklin nacieron cinco niños.  Uno de ellos, William, nacido en el pueblo de Tipton Staffershire en 1847, casó con Mercy James, nacida en Dudley Wastershire en 1952. La ceremonia de enlace de aquella pareja se llevó a cabo el 20 de mayo de 1872.

            Para el verano de 1880, Willian y Mercy y los niños que habían nacido por entonces, emprendieron la aventura de cruzar el Atlántico y establecerse en Norteamérica, acaso con el propósito de realizar el legendario sueño americano.

            William Nicklin era minero de carbón por oficio.  De aquella unión, vinieron al mundo nueve niños: Mary (1873), Isaac (1875), Sophia (1878), Arthur (1878), Eliza (1880), William H. (1883), Alice (1884), Lily Ethel (1893) y finalmente Eve Blanche (1895).

            Arthur, William y Lily fallecieron muy pequeños.  Pero el pesar por la pérdida de esta bebé última debió sentirse aliviado cuando el 25 de enero de 1895, nacía una niña en el hogar de aquel pueblecito de Roanoke, Illinois, Estados Unidos.  Ella era Eve Blanche James Nicklin.

            Dos años después de aquella fecha, fallecía Mamá Nicklin. Sus últimas palabras, las que Eve siempre consideró de augurio profético, fueron: "Dejo a esta bebé en manos de Dios".  Eve fue desde entonces el cumplimiento de aquel último deseo, siendo criada por su padre y sus hermanas mayores.  Ella diría de lo que fue su permanente conciencia de la guía divina en su vida, que ella siempre "fue criada por Dios y siempre habló con Dios".

            En los años posteriores, Eve se quedó al lado de su padre hasta cuando ambos, en 1925, se trasladaron la ciudad de Delavan -Wisconsin- a vivir en el hogar de la hermana Eliza.  Por un tiempo Eve se dedicó a trabajar como empleada de archivo de la compañía Holstein Guernsey.

            Pronto ella se hizo de amistades, y con estas y su familia, formaron un club de caminantes.  Todos iban al campo, hacían un fuego y entonces preparaban el desayuno.

            Fue sin duda la educación religiosa del hogar y su espíritu místico que la llevaron a matricularse en la Escuela Nacional Metodista para Diaconesas y Misioneros en la ciudad de Kansas. Allí entró en el otoño de 1925.  El propósito de la institución era formar en el servicio misionero para el interior del país y el exterior.  El requisito mínimo de matrícula era haber concluido la Educación Secundaria (High School).

            Entre los cursos que formaban el currículo estaban: Historia Hebrea, Ciencias Sociales, Recreación, Artes Industriales, Economía del Hogar, Historia de la Iglesia, la Biblia, las Misiones, temas del Nuevo Testamento, Historia de la Educación, de las Civilizaciones, Sicología Infantil, Narración de Cuentos, etc.

            Eve destacó por sus dotes especiales de artista.  Su mejor amiga de clase, May F. Brown, señaló: "Eve pintaba, dibujaba, escribía en prosa, ficción y poesía.  Tenía el alma de un artista.  Su cuerpo tenía una fragilidad que no era sino engañosa pues tanto su cuerpo como su espíritu eran fuertes.  Eve era rápida para ver lo que era invisible al ojo físico.  Tenía también un agudo sentido del humor.  Cuando fui su compañera de clase en el penúltimo año, pronto nos hallamos y nos hicimos amigas.  Era una estudiante consciente".

            A May le escribió el siguiente poema:

    "Hablando sicológicamente"

            Se ha dicho

            Si odiamos

            Todo el odio

            de eones pasados

            Es nuestra herencia;

            Y el amor

            Atrae Amor

            Entonces

            Todas las grandes amistades

            A través de las edades

            me pertenecen.

            Porque

            Tengo una amiga comprensiva

            Y ella será mía

            Por toda la eternidad" (1)

            En otra faceta de su vida literaria, escribió una obra de teatro "The Christ of Youth" (El Cristo de la Juventud) de media hora de duración.  Su propósito era destacar el servicio en la vida.

            Estuvo en la Escuela hasta el otoño de 1928 cuando egresa finalmente.  (Su consagración fue el 12 de octubre de 1928).  En una carta escrita a una amiga íntima suya, cuarenta y cuatro años después, Eve nos habla algo de la manera providencial por la que fue encaminada a servir de diaconesa en la ciudad de New Castle y en donde dio el paso más maravilloso y trascendental de su vida.

            "Algunas veces mis pensamientos regresan a la época en que la mujer del Dpto. de Personal vino a Kansas City...... Ella me preguntó si yo tenía algún lugar en particular adonde deseaba ser enviada para trabajar.  Dije que no, y ella dijo que deseaba ubicar mejor a los graduados, y me envió a New Castle, Penn., justo donde posteriormente encontré a Bahá'u'lláh mediante Martha Root y los Ives!!" (2)

            Vamos a esta interesante historia.

II

La Diaconesa de la Avenida Croton

 

            Era el año de 1930 en la ciudad de New Castle, Pensilvania, y Eve Nicklin se encontraba trabajando como diaconesa de la Iglesia Metodista de la avenida Croton, uno de los cuatro templos de aquella denominación que existían en esa ciudad.  Los nombres de dos de las otras tres iglesias eran: La First Methodist Church y la Epworth Methodist Church.

            Su misión como diaconesa consistía en ayudar a la labor de la iglesia.  Ella vivía en un diaconado con otras tres diaconesas de los otros templos.  Su función incluía el servicio a los niños, a los jóvenes y a los adultos.

            Cada martes y jueves por la tarde tenía clases con los niños.  Les enseñaba manualidades, costura, inglés (a los inmigrantes), siendo esta materia su dominio especial por ser de ascendencia británica, y por supuesto, también religión.  Los miércoles tenían reuniones de oraciones de siete a ocho de la noche mientras que los domingos en la mañana era el servicio religioso y la escuela dominical; por las noches había otro servicio y además la reunión de jóvenes.

            Debido a su trabajo debía de portar el traje obligado a las diaconesas, cosa que a ella no le agradaba.  Consistía éste de una boneta negra con cintas blancas, un collar blanco y bobos.  Dice la doctora Eugenia Pritchard, a quien le debemos un valioso trabajo sobre los días 'pre-bahá'ís' de Eve, que a ella "no le agradaba el bonete y posteriormente se armó del coraje suficiente para llevar un sombrero negro.  Particularmente, no gustaba de su tarea de pertenecer al 'banco de plañideras' en la iglesia. Cuando los fieles subían al altar, al fondo en la iglesia, para orar por sus pecados, Eve se arrodillaba con ellos y oraba.  Era muy difícil para ella y no gustaba de hacerlo". (3)

            Es en esos tiempos que comienza la gran amistad con Amelia Buxton, quien comienza a trabajar como voluntaria en la misma iglesia.  Eve vivía muy lejos, en el lado sur de la ciudad. Tomaba dos tranvías para llegar al diaconado. Como los domingos tenía que estar tanto en la mañana como en la tarde, Amelia le invitaba a pasar el domingo en su casa la cual estaba apenas a cuadra y media de distancia.

            Algunas veces le invitaban a comer en otros lugares, pero ella iba siempre donde Amelia a echar una siesta.

            De esta manera las actividades compartidas dieron paso a una afinidad que fue luego una amistad muy especial y duradera, que continuó por medio de una afectuosa correspondencia hasta el fallecimiento de Eve.

            Algo del espíritu de aquellos días de curiosidad nos lo da Amelia en su propia narración: "Eramos cuatro (Eve, Leona, Nolan y Sara...) y yo que nos reuníamos frecuentemente.  Yo no sé por qué, un grupo de cuatro bien integrado, que no podría imaginarse. Sara era una persona muy tranquila y nunca tenía una opinión propia, y Leona era parecida pero no tenía opiniones sino era bastante conversadora y no de mucho pensar (una dulce persona realmente y yo todavía la quiero).  Ella nunca pudo ver la Fe Bahá'í.  Ni lo intentó.  Una tarde estaban conmigo para un almuerzo, debido al cumpleaños de Leona.  Todas vivíamos cerca excepto Eve... Cuando estábamos almorzando Eve siempre guiaba la conversación tarde o temprano al tema de religión.  Conversábamos y en el curso de la conversación Eve dijo: 'Ahora, Leona, ¿cuál es tu idea del cielo?, ¿A qué piensas tú se parece el cielo?'. Bien, Leona, se volvió muy seria y pensó por un minuto y dijo: 'Bien, no sé.  Supongo es sólo un lugar donde todos iremos a sentarnos juntos y conversar'.  Ella no tenía más de lo que salía de su boca, y la querida Eve levantó sus brazos hacia arriba y dijo: 'Oh, yo no espero eso, sería el infierno para mí'.  Bien, esto nos conmovió a las tres porque estaba tan seria.  Muchas veces conversábamos sobre ello ..." (4)

            De acuerdo a Amelia, en ambas había algo de insatisfacción con el pensamiento y las enseñanzas que profesaban.  Su sed espiritual era mayor de lo que su credo religioso les daba.  Fue entonces que empezó una búsqueda en otros movimientos religiosos y esotéricos como los Rosacruces, la Astrología, etc.  Y también fue entonces cuando una amiga no-bahá'í de Eve, Ruth Wright, del club Group New Age (presumiblemente un grupo bahá'í), le invitó a escuchar una charla en la Biblioteca Pública de la ciudad.  La charla era dada por Howard Colby Ives y su esposa Mabel, renombrados maestros bahá'ís confirmados por Abdu'l-Bahá.

            Era Dios quien abría esta gran puerta en su vida.  Eve participó de ello a Amelia y ella gustosa aceptó llevarla en su carro.  La charla fue sobre la Revelación Progresiva.

            En este punto es necesario hacer una digresión.  En una entrevista hecha por el señor Mario León a Eve en 1975 ella le cuenta que "Un día unos amigos me invitaron a una charla sobre la Fe Bahá'í.  La charla fue ofrecida por una señorita de nombre Martha Root".  Mario le pregunta a continuación: "¿Ingresó Ud. a la Fe Bahá'í con Martha Root?.  Eve le responde: "Sí, ella fue mi madre espiritual.  Más tarde conocí a los esposos Howard y Mabel Colby Ives.  Ellos fueron mis queridos maestros que se encargaron de profundizar mis conocimientos en la Fe." (5)

            En una carta a Amelia, cuarenta años más tarde, leemos: "... Fue también a ella (Martha Root) a quien le pregunté cómo llegar a ser un bahá'í".  Un año después, en otra carta le dice: "... Fue posteriormente que encontré a Bahá'u'lláh mediante Martha Root y los Ives". (6)

            Puede ser el año que Martha Root pasó viajando por diferentes ciudades de los Estados Unidos entre ellas Chicago y Madison (en donde estaba la familia de Eve), y viajó por el estado de Pennsylvania.  No sabríamos decir si estuvo exactamente en New Castle.

            Más adelante veremos de los viajes que Eve y Amelia hacían a la ciudad de Pittsburgh participando en reuniones hogareñas.  Esta ciudad es el hogar natal de Martha Root y en el año de 1931 pudo haberla visitado y encontrado a ellas dos.  Sin embargo, Amelia -claro, muchos años después- no recuerda a Martha Root.  Pero dejemos a un lado las disquisiciones de la historia y abriendo un poco el corazón, conmovámonos con la narración de Amelia: "Ella <Eve> estaba muy débil.  Ella era muy delgada y se cansaba rápidamente.  Así, cuando escuchamos de esto, yo dije: 'Bien, Eve, yo manejaré'.  Así fuimos y escuchamos hablar a Howard Colby Ives.  Ahora, Howard Colby Ives tenía tres nombres... El estaba allí, pero había tenido una operación o una seria enfermedad y estaba convaleciente.  Por eso alquilaron una granja en algún lugar en el campo.  No me preguntes dónde.  Yo no te podría llevar nuevamente.  Cómo quisiera, pues era un lugar hermoso o quizás pensábamos que era hermoso.  Empezamos a salir para ir a las reuniones y yo no tengo ninguna idea cuántas veces llevé a Eve.  Ella fue lo suficiente amable para decirme en una de sus cartas: 'Recuerdo aquel tiempo cuando me llevabas a la granja de los Ives y pienso que quizás yo no estaría enseñando la Fe aquí en Perú y Sudamérica sino hubiera sido por ti y tu carro'." (7)

            Dice la doctora Pritchard: "Cada domingo después, los Ives realizaban reuniones hogareñas en su casa-granja, la cual ellos alquilaron por el mes de agosto, aunque Howard Colby Ives se estaba recuperando."

            "Eve y Amelia disfrutaron esas reuniones y fueron atraídas a ellas como un imán.  Fue aquí, en esta hermosa casa granja situada sobre una colina mirando las montañas, que el Espíritu Santo hizo su hogar en el corazón puro de Eve Nicklin.  Su búsqueda había terminado, sus sueños se habían cumplido, su camino se hizo claro.  Fue en los hermosos alrededores de esta reunión hogareña en el campo, acompañada de los cantos de los pájaros y perfumada por la fragancia de las flores que Eve volvió todo su ser hacia Dios, bebió de la copa del amor a Dios y dedicó sus servicios a Bahá'u'lláh.  La gota había retornado al océano y el pequeño brote había florecido en una hermosa flor". (8)

            Hasta aún en 1971, Eve le recordaba a su colega Buelah McGruder de los días idos: "...y yo te recuerdo Beulah, y yo despejando mi cabeza con las enseñanzas y no sabiendo cómo tomar estas Enseñanzas y medio asustada de hacerte saber que yo era bahá'í, etc. pero tratando de cuidar que mi boca esté cerrada". (9)

            Demás está concluir que Eve abrazó la Causa y abandonó la Iglesia Metodista.  En una carta a Amelia en 1965 le comenta el efecto de la separación en sus correligionarios: "Nosotros nos aturdíamos cuando alguien dejaba el rebaño". (10)

            Su enrolamiento es el 2 de febrero de 1932 en New Castle. Esto de acuerdo a una ficha que ella llenó para los archivos bahá'ís en 1936 aproximadamente.  Registra su dirección en Delavan, Wisconsin, 129 South Street.

            Era claro: Tenía un solo corazón y este era sincero.  Estaba llena del amor a Bahá'u'lláh.  Había dejado a un lado su vida, su tradición familiar, a cambio de lo que ella sentía era el verdadero propósito de su vida desde que su madre la dedicó a Dios.

            "Yo pienso,", comenta Amelia Buxton, "que ella dejó la iglesia muy pronto después.  Escribió artículos para intentar ganar un poco de dinero pues ella sólo tenía lo que ganaba.  Ella pudo haber estado en la iglesia simplemente porque no conseguiría otra cosa más en la búsqueda de un empleo.  De pertenecer a la iglesia, en su corazón, yo no pienso que ella perteneció a esa iglesia después de la primera noche en que escuchó la charla sobre la Revelación Progresiva por Mabel Ives.  Sé que me dio mucho que pensar". (11)

            En efecto, en los años de 1933 y 1934 trabaja como directora del orfelinato "Ruth M. Smith" en Cheffield, Pensylvania.  Y en 1935 ella pide licencia para ausentarse con el pretexto de ir a una "Escuela" en Chicago (¿Una Escuela Bahá'í?).

            Buelah McGruder fue otra alma sincera que aceptó la Fe mediante Eve.  Era la diaconesa de la First Methodist Church, presidenta de su clase en la Escuela de Misioneros en Kansas y, a la vez, vivían juntas en el diaconado.  Con el tiempo llegó a ser pionera bahá'í en Colón, Panamá.

            En octubre de 1935 le escribe a Shoghi Effendi de su relación con la iglesia Metodista, recibiendo la siguiente comunicación:

            "Querida amiga bahá'í,

                        El Guardián ha gustado verdaderamente de leer su carta del 6 de octubre y se siente gratamente impresionado de su inmediata y entusiasta respuesta a sus instrucciones respecto a no pertenecer por parte de los creyentes a otras organizaciones y grupos de aquellos instituidos por la Causa.  El valoriza particularmente la elevada abnegación que ha sobrellevado en razón de sostener este principio vital, la importancia del cual será descubierta en forma creciente a los amigos.  El está seguro que Bahá'u'lláh le reparará completamente por todas las pérdidas materiales en que se ha visto incursa como resultado de su separación de la Iglesia Episcopal Metodista. Porque Ud. ha puesto un hermoso ejemplo de coraje, lealtad y devoción que cada sincero sostenedor de la Causa no puede dejar de admirar.  Se espera que a través de este <ejemplo>, los creyentes que todavía no estén lo suficientemente convencidos de la necesidad de separarse de sus Iglesias, serán así profundamente animados como para cortar las conexiones oficiales con ellas, y de esta manera llegar a ser sinceros e incondicionales en su fidelidad y lealtad a la Causa de Bahá'u'lláh.

                        Asegurándole una vez más el permanente aprecio de Shoghi Effendi por sus servicios, y con sus oraciones y mejores deseos para usted, y para todos los amigos en vuestro centro.

                                                                        Vuestra en Su servicio,

                                                                                    R. Rabbani

            Con la renovada confirmación de mis amorosas oraciones por su avance espiritual y por el éxito de sus abnegados esfuerzos en el servicio de nuestra gloriosa Causa.

                                                                        Su verdadero hermano,

                                                                                    Shoghi" (12)

            En 1936, la Iglesia le da oficialmente un "descargo honorario".

            La actividad de Eve en la transmisión del Mensaje de Dios fue instantánea y entusiasta.  Vemos además que habló a sus colegas con valentía y que dos de sus profesores en la escuela de Kansas aceptaron la Fe.

            Y fue Martha Root quien le preguntó si quería ser pionera en el Primer Plan de Siete Años, el cual había sido lanzado en 1937 por el amado Guardián.  Fue ella también quien la ayudó a iniciar su primera experiencia de enseñanza en el campo internacional, en Brasil, ese mismo año.  Pero esto es tema del próximo capítulo.

  Continúa en la siguiente página...


 

NOTAS:

(a)        Eve trató repetidas veces de hacer contacto con la Sra. Garcia Rosell, pero solo logró encontrarse con ella en una oportunidad, reunión que resultó infructuosa pues la Sra. Garcia no hablaba ingles y Eve no entendia castellano.

1.         Cartas de Dolores Swastley al autor.

2.         Carta de Eve Nicklin a Beuhlah McGruder y Amelia Buxton (04.10.72)

3.         "Eve Nicklin", por Eugenia Printchard. Pag. 1

4.         Idem. Pags. 12-13

5.         "Carta a un Pionero" No. 1, por Mario León

6.         Carta de Eve Nicklin a Amelia Buxton. (04.10.72)

7.         "Eve Nicklin", por Eugenia Pritchard, Pag. 3

8.         Idem. Pags. 3-4

9.         Carta de Eve Nicklin a Amelia Buxton. (01.01.71)

10.       Carta de Eve Nicklin a Amelia Buxton. 1965.

11.       "Eve Nicklin", por Eugenia Pritchard. Pag. 4

12.       Shoghi Effendi, por medio de su secretaria. (19.11.35)

13.       "Dios Pasa", por Shoghi Effendi. EBILA. 1977. Pág. 367

14.       Ídem, Pág. 370

15.       "Star of the West", Vol XI, No. 7, 13 july, 1920, pp. 107- 118 y No. 12, 16 octubre, 1920, pp. 206-216.

            El autor revisó los periódicos y revistas de la época en la Biblioteca Nacional y en los archivos de "El Comercio"y no encontró ninguna impresión del artículo aludido.

16.       "Martha Root" por M.R. Garris. Pág. 111

17.       "Carta a un Pionero" No. 1, por Mario León

18.       "Eve Nicklin", por Eugenia Pritchard. Pag. 17

19.       "¿Libertad Religiosa en América Latina?" por Jorge P. Howard. Imprenta Metodista, Buenos Aires, 1945.

20.       Idem

21.       Carta de Eve Nicklin al Comité Interamericano. (05.10.41)

22.       "Early Bahá'í Activity in Perú" por Isabelle Dodge.

23.       "El Advenimiento de la Justicia Divina" por Shoghi Effendi. Pag. 102. EBILA, 1972

24.       Carta de Eve Nicklin a Amelia Buxton. (16.01.52)

25.       Libro de Registros de la Asamblea Espiritual Local de Lima.

26.       Carta de Eve Nicklin al Comité Interamericano. (31.10.42)

27.       Shoghi Effendi, por medio de su secretaria. (22.02.43)

28.       Carta de Eve Nicklin a Amelia Buxton.  (12.10.43)

29.       "Carta a un Pionero" No. 5, por Mario León.

30.       Virgina Orbenson al Comité Interamericano. (12.04.44)

31.       Libro de Registros de la Asamblea Espiritual Local de Lima

32.       "Carta a un Pionero" No. 4, por Mario León.

33.       Shoghi Effendi, por medio de su secretaria. (29.05.44)

 


(*) Magíster en pedagogía. Bahá'í peruano residente en Sidney, Australia.


 

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